Pautas para vivir sin tóxicos


Mª José Moya nos deja desinteresadamente esta Guía de Control Ambiental para Sensibilidad Química Múltiple, que puede ayudar a todo el mundo a vivir sin tóxicos o con los menos tóxicos posibles. La tenéis también en su blog “Mi estrella de mar”. Que la disfrutéis y…gracias Mª José.

Carme

Sensibilidad Química Múltiple (SQM)

En la página web del Ministerio de Sanidad se ha publicado:

30/11/2011.- La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, presenta el primer documento de consenso realizado en Europa sobre Sensibilidad Química Múltiple (SQM).

En su introducción se indica:

 “…El 4 de febrero de 2010, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, reunido con una amplia representación de asociaciones de personas afectadas por Sensibilidad Química Múltiple (SQM), decidió crear un Grupo experto de trabajo que estudiara este problema de salud y su atención sanitaria, dada la necesidad expresada de mejorar el nivel de conocimiento científico actualizado sobre este proceso, su diagnóstico, tratamiento y otros aspectos relacionados con el mismo.

….

Se ha cuidado especialmente que el documento tuviera un enfoque integral, recogiendo el comportamiento epidemiológico de la SQM, sus manifestaciones clínicas y fisiológicas, diagnostico y abordaje terapéutico, y proponiendo medidas de prevencion y cuidados, tanto por parte de profesionales de los servicios sanitarios como de las personas afectadas….”.

Miguel

Sanitat obri la porta per a reconéixer el SQM

Segons El Periódico hi ha mig milió d’afectats per la síndrome d’Hipersensibilitat Química Múltiple. Ara el Ministeri de Sanitat ha elaborat una estratègia i un protocol per a diagnosticar als afectats. És un pas endavant necessari.

Carme

Reconocimiento del Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple

En la revista nº 53 de porExperiencia.com de julio de 2011, hay un artículo titulado:

Francisca Gutiérrez: “La OMS ha sido muy clara : España tiene la soberanía para reconocer la SQM”

BERTA CHULVI

“…Francisca Gutiérrez es presidenta de la asociación española ASQUIFYDE y miembro del Comité Nacional para el Reconocimiento del Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple. Hablar con ella es una manera de reconocer un trabajo ingente de visibilización que realizan las propias afectadas. Francisca nació con una carga tóxica superior a la habitual porque su madre trabajaba como enfermera anestesista y con uso de radiología en un momento en el que apenas se tomaban precauciones.

¿Quién forma parte del Comité Nacional para el Reconocimiento del Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple y cuál es vuestro objetivo?

Somos trece asociaciones de todo el Estado, pero están surgiendo más ahora porque cada vez hay más afectados. El objetivo más inmediato es el reconocimiento de la enfermedad a nivel estatal y también por la Organización Mundial de la Salud a través de su inclusión en la clasificación internacional de enfermedades. También hemos pedido su inclusión en el listado de enfermedades profesionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Hasta ahora España esperaba el reconocimiento por parte de la OMS. Y lo que ha quedado claro en la última reunión que desde el comité hemos mantenido con la OMS es que los Estados tienen soberanía para reconocer esta enfermedad. Sólo así se explica que países como Alemania, Japón, Austria o Luxemburgo sí la hayan reconocido.

¿El Ministerio de Sanidad trabaja en estos momentos en un documento de consenso?

Sí, así es. Y esperamos que se traduzca inmediatamente en el sistema sanitario, ya que en estos momentos no hay ningún centro sanitario público que atienda a las personas enfermas de SQM. Las personas que padecen SQM están teniendo que acudir a la sanidad privada, porque en la sanidad pública no hay especialistas formados en medicina ambiental y mucho menos en SQM. Como hay desconocimiento, la mayoría de casos se trata desde un punto de visto psicológico y, como mucho, derivan a los servicios que atienden la fibromialgia o la fatiga crónica. Muchas enfermas de SQM que son derivadas a salud mental se ven obligadas a tomar medicamentos que no pueden tolerar y empeoran. Ni ellas saben lo que tienen, ni el sistema sanitario está preparado para dar la respuesta adecuada.

Y el quebranto de vuestra vida es enorme…

Sí. Cualquier fragancia, cualquier producto químico que lleve una persona yo lo noto enseguida. Imagínate a partir de ahí lo que es relacionarte con el resto del mundo. Es una enfermedad que implica pérdidas familiares, sociales, de ocio, profesionales, económicas, etc., porque la relación con tu entorno queda supeditada al control ambiental, que es el eje terapéutico fundamental de esta enfermedad. La responsabilidad de ese control ambiental se le traslada al paciente. Y nosotros podemos controlar lo que comemos, lo que bebemos, lo que nos ponemos sobre la piel, pero lo que respiramos es imposible de controlar. En estos momentos tenemos una guerra declarada a las fumigaciones con pesticidas que a nosotras nos afectan de forma muy grave e inmediata y al resto de la ciudadanía a medio y largo plazo. Se trata de fumigaciones que son realizadas en nuestros municipios sin aviso, sin control y en algunos casos con productos prohibidos. Las enfermas de SQM estamos poniendo en evidencia la falta de sostenibilidad de nuestra sociedad.

¿Y cuáles son los síntomas que padeces cuando entras en contacto con algún producto químico?

Depende de cuál sea el producto. Puede ser una repentina fatiga extrema, sudores fríos, puedo tener náuseas o que se me hinche el vientre como una chica embarazada de cinco o seis meses. Vértigos, bajada de tensión, etc. Quedan afectados todos los sistemas del organismo. Por ejemplo, yo en una crisis grave he estado a punto de sufrir una parada cardiaca. Y son numerosos los casos de compañeros y compañeras que están en situaciones extremas…”.

Miguel

Promueven el reconocimiento como enfermedad, de la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y la Electrohipersensibilidad (EHS)

La Asociación Estatal de Afectados por los síndromes de Sensibilidad Química Múltiple (SQM) y Fatiga Crónica (SFC), Fibromialgia (FM) y para la Defensa de la Salud Ambiental (ASQUIFYDE), promueve la Campaña OMS 2011.

La FM y el SFC ya disponen de su código en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE 10) de la OMS, pero la SQM y la EHS aún no están incluidas en dicha clasificación.

ASQUIFYDE se ha marcado como objetivo para el 12 de mayo, conseguir la clasificación de los 4 síndromes como enfermedades. El plazo para la recogida de adhesiones de asociaciones finaliza el 30 de abril.

Carme

Sentència que reconeix la síndrome SQM com a malaltia professional

La Sensibilitat Química Múltiple és una de les malalties emergents, encara una mica desconeguda, i sovint descartada com una malaltia.  Igual que la Fibromiàlgia i la Fatiga Crònica.

És encara més complicat, trobar una relació de causa-efecte amb les condicions de treball, malgrat què és evident la presència de múltiples contaminants ambientals en els llocs de treball. Per això ens ha semblat interessant compartir aquesta notícia del blog nuevatribuna.es

Carme

Cap a hospitals ecològics

Els hospitals són necessaris i beneficiosos per a la societat, però també provoquen efectes no desitjables de contaminació. En realitat, un hospital és un ambient de risc; no únicament de risc d’infecció, també de contaminació química i física. Tones de desinfectants són innecessàriament emprades per a la neteja de les superfícies, s’utilitzen amb generositat els biocides, una bona part dels materials i útils sanitaris estàn fabricats amb ftalats o PVC. Eixa gran quantitat d’agents químics, afegits a altres d’ús quotidià (perfums, sabons, cosmètics…), repercuteixen negativament en la salut laboral dels treballadors i fan molt problemàtic l’ingrés i l’estància de pacients amb malalties com l’alèrgia al làtex, o la Sensibilitat Química Múltiple, la Fatiga Crònica i la Fibromiàlgia. Si voleu consultar una llista no exhaustiva dels principals sensibilitzants per aquests pacients podeu llegir l’interessant article de Mercedes Escudero sobre aquestes malalties emergents.

La preocupació per reduir l’impacte ambiental ja és de fa uns anys i avuí es poden contar algunes experiències interessants:

– Per a evitar els contaminants que introduïm en el nostre organisme per la vía digestiva, hi han experiències d’elaboració de menús amb aliments d’agricultura ecològica

– L’eliminació dels termòmetres de mercuri, o del PVC, o del làtex són altres de les mesures adoptades

– El control del consum de recursos naturals i la búsqueda d’eficàcia energètica és una de les opcions adoptades en alguns hospitals andalusos

Els hospitals s’haurien de preparar per a poder oferir un conjunt de productes alternatiu, lluire de contaminants, per facilitar l’estància de malalts amb sensibilització especial.

Carme

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