Accidente biológico de trabajador sanitario con fuente VHB +

 

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Médico Especialista en Cirugía Digestiva, de 57 años, que tras accidente biológico (pinchazo) en quirófano con fuente positiva a VHB, inició a los 3 meses cuadro de anorexia, astenia, nauseas, vómitos, dolor abdominal, febrícula, ictericia y coluria.  Las transaminasas y la bilirrubina estaban elevadas, y la serología del trabajador (ahora paciente) confirmó el diagnosticado de HEPATITIS B.

No declaró el  accidente de trabajo (AT),  ni se le administró la Gammaglobulina hiperinmune (IGHB), ni inició pauta de vacunación de VHB.   Tampoco se pudo declarar enfermedad profesional (EP), por lo que al estar incapacitado para su trabajo, tuvo que permanecer en situación de IT por contingencias comunes durante 4 meses.

En el último examen de salud realizado hace más de 3 años, el trabajador tenía Anti HBs < 10, por lo que desde el SPRL se le ofreció vacunación de la hepatitis B, pero SE NEGÓ a vacunarse, según consta en la historia clínica, porque desde siempre se declara ANTIVACUNAS, sin que quede constancia en documento alguno firmado por él, que se le había realizado tal ofrecimiento.

El trabajador como CIRUJANO, fue finalmente dado de alta laboral, aunque al quedar como portador de HBs Ag, en el momento de incorporarse pasó examen de salud por parte de SPRL, siendo declarado “NO APTO para el desempeño de PIPES” debido a la probabilidad real de transmisión de hepatitis B a terceros, ya que el trabajador se negó a realizarse controles cada 6 meses para confirmar la negatividad del HBe Ag y del DNA, así como a firmar documento asumiendo la responsabilidad del cumplimiento estricto de las precauciones universales y a notificar los accidentes biológicos que pudieran ocurrirle.

El trabajador puso demanda por RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL al Sistema Nacional de Salud (SNS) de su Comunidad Autónoma, por no haberle vacunado mediante la vacuna de la hepatitis B, vacuna que le hubiera protegido y que fue la causa de su EP que no ha podido ser reconocida por el INSS y de que no pueda realizar su trabajo como Cirujano ni en el Sistema Público de Salud, ni en el privado, con el consiguiente trastorno.  Además no se sabe la evolución clínica que pueda  tener, y si va o no a tener una cirrosis hepática o desarrollar un carcinoma hepatocelular.

Consideraciones y/o reflexiones:

1) En el examen de salud del año 2011, se le debería haber informado de la necesidad y de la eficacia de la vacunación de la hepatitis B y en el caso de negarse a que se le administrara, debería haber firmado un documento de renuncia, donde se indicara que se le había explicado la necesidad de la vacunación pero no obstante bajo su responsabilidad renunciaba a la misma.

2) Tras la exposición biológica ocupacional (EBO), se debería haber hecho la declaración del AT y acudir con la misma al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales donde tras comprobación de FUENTE VHB positiva, se le debería haber iniciado la pauta de vacunación de la hepatitis B junto con la gammaglobulina (IGHB).

3) Respecto a la NO realización de PIPES, ¿quién va a limitar a este trabajador, durante cuánto tiempo y en qué criterio se apoya?  ¿HBe Ag +? ¿y si fuera VHC + con carga viral alta?  ¿y si fuera VIH +?

4) En tu hospital o tu Comunidad Autónoma ¿existe Comisión de Evaluación de trabajadores sanitarios (CETS) que emita informes escritos sobre criterios de aptitud o no aptitud para el desarrollo de PIPES?

5) ¿Podría ocurrir que no se le permitiera practicar cirugía en la sanidad pública y que estuviera trabajando en un Centro Sanitario privado en el plan de eliminación de listas de espera o plan de choque del SNS? ¿Cómo podría evitarse esta situación?

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Este caso práctico es totalmente inventado.

Fuente: Protocolos de Vigilancia Sanitaria Específica “Agentes Biológicos” 2001

Miguel Quintana Sancho

 

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